Acciones y actividades innovadoras para prevenir el abandono escolar: ¿cómo pueden ayudar?

Prevenir el abandono escolar es uno de los retos más importantes a los que se enfrenta el sistema educativo. Un adolescente que decide continuar con sus estudios porque encuentra la motivación para ello después de haberse planteado tirar la toalla es un éxito que incumbe a los distintos actores de la comunidad educativa: el estudiante, por supuesto, por su voluntad para “reengancharse”, su familia, y sus profesores y profesoras, que han aplicado las herramientas a su disposición de la forma adecuada para “recuperar para la causa” a su alumno.

Es fundamental la detección temprana de un posible caso de abandono escolar. Y, por ende, lo es también dar con los factores que lo provocan. En este sentido, las familias han de ser conscientes de que no solo el contexto del centro educativo influye en las decisiones de los estudiantes con respecto a su futuro (falta de motivación por el estudio, dificultades para el aprendizaje, problemas sociales en el centro y, en los casos más extremos, acoso escolar); en el abandono escolar, cuestiones como el ambiente familiar, el contexto social del alumno, problemas de salud que dificulten el aprendizaje  (la vista, por ejemplo) o su autoestima tienen un peso muy grande en ello.

Por ello, entre otras muchas razones, los expertos en educación insisten en la trascendencia que tiene durante toda la vida educativa del menor la implicación de sus familias y el apoyo institucional y docente. El trabajo conjunto tiene muchas más posibilidades de conseguir el objetivo en un caso extremo de desencanto con los estudios para evitar que se engrose la estadística de abandono escolar temprano (AET).

En España, los números dicen que las cosas se están haciendo mejor porque existe una evidente mejoría en los datos de abandono escolar a lo largo de la última década. En concreto, la tasa el abandono temprano de la educación y la formación en España descendió hasta el 13,3% en el 2021, 2,7 puntos porcentuales menos respecto al año anterior (16,0%) y casi la mitad que en el 2011, cuando alcanzó el 26,3% según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Por comunidades autónomas, cuatro presentan tasas de abandono escolar temprano más bajas que la media de la UE: Euskadi (4,8%), Cantabria (6,4%), Galicia (8,1%) y la Comunidad Foral de Navarra (9,1%), y solo las cifras de Asturias y la Comunidad de Madrid (11,8% y 10,7% en 2021 respectivamente) aumentaron con respecto al 2020. Y por sexos, la EPA evidencia que las mujeres dejan menos los estudios que los hombres: en el 2021: el 16,7% de ellos lo hicieron frente al 9,7% de ellas.

Acciones para prevenir el abandono escolar

En este contexto de evolución global positiva, y dejando claro que no solo tiene impacto en el abandono escolar educativo lo que ocurre en el centro escolar, existen una serie de claves que explican por qué se está consiguiendo frenar en nuestro país este problema de índole social que afecta al desarrollo individual de los jóvenes y también al desarrollo económico de todo el país.

Dejamos a un lado las medidas institucionales, que existen y deben perdurar, para combatir el abandono escolar, para centrarnos en las acciones concretas, innovadores en muchos casos, que se acometen en los centros educativos para prevenir el fracaso escolar.

  • Atención a la diversidad: este concepto es uno de los pilares de la esencia educativa de Agora Sant Cugat International School y lo es por múltiples razones. Una de ellas, la influencia positiva que tiene como herramienta para prevenir el abandono escolar. Un estudiante que se sienta acompañado y atendido en base a su ritmo de aprendizaje y a sus necesidades personales tiene muchísimas más opciones de mantener intacta su motivación por continuar con sus estudios.
  • Reforzar la etapa de Educación Infantil: aunque la edad obligatoria en España para acceder a la educación es 6 años, lo cual se corresponde con el primer curso de Primaria, el vínculo positivo con la escuela se potencia sobremanera en la etapa inicial, sobre todo a lo largo del segundo ciclo de Educación Infantil. En España, las cifras de escolarización en niños y niñas de 3 a 5 años (segundo ciclo de Infantil) son excelentes, ya que la escolarización es casi completa. Alcanza, según datos oficiales, el 97,3% de la población, 10 puntos por encima de la media OCDE (87,0%) y 6 por encima de la media Unión Europea (90,9%).
  • Evaluaciones periódicas: el abandono escolar crece a medida que se acercan los exámenes finales, especialmente en los cursos superiores. Por ello, las evaluaciones periódicas o complementarias son una herramienta muy interesante para combatir este repunte de fracaso escolar que se relaciona directamente con los exámenes. De esta forma se premian factores como la constancia, la motivación y predisposición a lo largo de todo el curso escolar, se evalúa al alumno en pruebas de distinta naturaleza y, además, se evita que los estudiantes se lo jueguen todo a una carta.
  • El departamento de orientación: los centros educativos comprometidos con la reducción y prevención del abandono escolar, como es el caso de Agora Sant Cugat International School, le dan al departamento de orientación el peso que se merecen dentro de la estructura escolar. El conocimiento y el trabajo de los profesionales que lo conforman es vital para la detección temprana de un posible caso de abandono escolar y también sus causas.
  • Metodologías alternativas: las metodologías educativas tradicionales se enriquecen con métodos alternativos para enriquecer la experiencia del alumno y, en consecuencia, combatir el fracaso escolar. Potenciar la inteligencia emocional, la colaboración y cohesión del grupo, trabajar con recursos atractivos como los que ofrecen las TIC, fomentar la autonomía del alumno o atender a sus necesidades individuales son algunas cuestiones que las acciones y las actividades de las metodologías alternativas tienen como prioridades, por lo que son al mismo tiempo una barrera contra el abandono escolar.
  • Tender puentes con el sistema productivo: además de fomentar la colaboración y la participación de todos los agentes educativos, sobre todo por parte de las familias, una medida innovadora muy efectiva para reducir el fracaso es el acercamiento del universo empresarial y laboral al educativo. Permeabilizar la frontera que separa ambos “mundos” y tender puentes entre ellos, de manera que entiendan las oportunidades de futuro que tienen a su alcance, es esencial para que se convierta en un estímulo para los estudiantes completar estudios avanzados que les permitan acceder a mejores puestos profesionales. Por ello, es muy interesante la colaboración activa entre los centros educativos y las empresas.
  • La oferta de Formación Profesional: ofrecer a los jóvenes alternativas de calidad y en cantidad para poder continuar sus estudios si no desean hacerlo por el camino tradicional es una de las acciones más eficaces para prevenir el abandono escolar. La Formación Profesional es el mejor ejemplo de ello.
09 / 06 / 22