Beneficios del Aprendizaje Basado en Juegos

¿Sabías que las bases del modelo educativo español datan de la Revolución Industrial? Durante años han servido a las necesidades de la educación en nuestro país, pero en la actualidad los estudiantes tienen necesidades añadidas que este modelo educativo, tal y como está planteado, no logra cubrir del todo.

Más allá de los contenidos curriculares, son muchos los expertos en educación que aseguran que el modelo básico de dar clase mientras un grupo de discentes escucha lo que tiene que decir, está obsoleto. Ahora los estudiantes necesitan una motivación extra que les ayude a conseguir concentración y una ‘chispa’ que los anime a saber más acerca de aquello que tienen que aprender.

Para conseguirlo, son muchos los profesores que echan mano de su imaginación, en busca de un método que pueda garantizar el éxito de la clase. Y, en medio de todo ello, podríamos situar a las conocidas como ‘metodologías activas del aprendizaje’. Metodologías que, si bien sirven a la perfección para conseguir esa motivación del estudiante, datan ni más ni menos del pensamiento de Adolphe Ferrière, un pedagogo suizo del siglo XIX.

“Llamamos metodología activa a un proceso interactivo basado en la comunicación profesor-estudiante, estudiante-estudiante, estudiante-material didáctico y estudiante-medio, que potencia la implicación responsable de este último y conlleva la satisfacción y enriquecimiento de docentes y estudiantes”, definía en 2005 Fernando López en su libro Metodología participativa en la enseñanza universitaria.

Dentro de estas metodologías activas podemos encontrar, entre otras, el Aprendizaje Basado en Juegos.

¿Qué es el Aprendizaje Basado en Juegos?

Esta metodología activa consiste en aplicar los beneficios del juego sobre los principios del aprendizaje de los estudiantes.

En otras palabras, consiste en introducir juegos al aula. Sobre todo, se suelen utilizar juegos de mesa: algunos que ya están inventados u otros que diseña el docente expresamente para el fin de enseñar algo.

Por ejemplo, el Trivial es un juego perfecto para aprender sobre geografía o historia, mientras que el Risk, puede servir para explicar en clase ciertas batallas históricas o, incluso, geografía.

Pero no hace falta irse a ejemplos tan específicos: los famosos Kahoot también son una forma de aprender jugando. Se trata de una plataforma inspirada en esta metodología con la que los profesores pueden crear cuestionarios y concursos con partidas personalizadas a diferentes juegos específicos.

Y es que, el juego es mucho más que una ayuda al aprendizaje: es la manera que tienen los niños de aprender desde que son pequeños. Juegan porque se divierten, pero mientras juegan, aprenden sin darse cuenta. “El juego sienta las bases para el desarrollo de conocimientos y competencias sociales y emocionales clave”, afirma la ONG Unicef. “A través del juego, los niños aprenden a forjar vínculos con los demás, a compartir, a negociar y resolver conflictos y también contribuye a su capacidad de autoafirmación”.

“El juego forma parte de la inteligencia del niño, porque representa la asimilación funcional o reproductiva de la realidad, según su etapa evolutiva”, asegura Jean Piaget.

Beneficios del Aprendizaje Basado en Juegos

Conocidos los beneficios del juego sobre el desarrollo infantil, veamos los beneficios de incluirlo en el aula como método de enseñanza profesor-estudiante y estudiante-estudiante, como bien define López:

  • Mejora la motivación y la atención de los estudiantes: “Los juegos representan un conjunto de retos que atraen la motivación y la atención, consiguiendo que los pequeños esfuerzos se traduzcan en grandes logros que les permiten obtener recompensas sin apenas darse cuenta”, asegura Cristina Gil, logopeda especialista en Dificultades de Aprendizaje
  • Propicia la autonomía: incluye al estudiante en el protagonista de su propio aprendizaje, dejando al profesor una figura de guía que le ayudará a saber por dónde tiene que continuar para llegar al objetivo final
  • Mejora la adquisición de competencias: “a través del juego aplicamos los diferentes saberes a situaciones reales, por lo que el aprendizaje no es simplemente de memoria”, explican desde APEGA.
  • Facilita la asimilación del contenido

Aprendizaje Basado en Juegos VS Gamificación

A menudo, el ABJ se confunde con otra metodología activa: la gamificación.

Tanto el primero como la segunda persiguen un objetivo común: que el estudiante esté en el centro de su propio aprendizaje. En otras palabras, que tenga más autonomía de la que consigue la forma tradicional de dar clase. Y, aunque ambas emplean el juego como medio para conseguirlo y, por tanto, tienden a confundirse, no es lo mismo gamificar el aula que emplear el aprendizaje Basado en Juegos (GBL por sus siglas en inglés).

Mientras que la gamificación utiliza ciertos mecanismos del juego en entornos que no son lúdicos, el GBL utiliza juegos propiamente dichos (adaptados o creados para la ocasión) para aprender a través de ellos. En la primera, el juego no es el vehículo de aprendizaje, mientras que en la segunda sí.

La diferencia se verá mejor a través de un ejemplo. Utilizar un mecanismo de recompensas: “Si consigues terminar la tarea antes de  irnos a casa te daré una pegatina verde”, sería ejemplo de gamificación. Utilizar una adaptación del Trivial para enseñar Ciencias de la Naturaleza sería Aprendizaje Basado en Juegos.

05 / 04 / 22