En Agora Sant Cugat International School defendemos el método ‘Flipped Classroom’ porque tiene todos estos beneficios

Las necesidades educativas no son las mismas que las de la Revolución Industrial, fecha de la que data el modelo educativo vigente en España en la actualidad. El mundo ha cambiado en todos los sentidos y, con él, la educación y, sobre todo, la manera de estudiar. Te contamos qué es una flipped clasroom, un nuevo concepto educativo que nace para ‘dar la vuelta a la clase’ (casi de forma literal) e invertir el proceso de aprendizaje para hacerlo más efectivo.

Empecemos por el principio: ¿qué entendemos por ‘Flipped Classroom’? Para poder ofrecer una definición exacta del término nos remitiremos a Jonathan Bergmann y Aaron Sams, los dos profesores de química de la Woodland Park High School en Colorado (EEUU) y padres fundadores del término: su traducción literal es ‘aula invertida’ o ‘aula al revés’. La Red de Aprendizaje Invertido ahonda más en la definición: «un enfoque pedagógico en el que la instrucción directa se desplaza de la dimensión del aprendizaje grupal a la dimensión del aprendizaje individual, transformándose el espacio grupal restante en un ambiente de aprendizaje dinámico e interactivo en el que el facilitador guía a los estudiantes en la aplicación de los conceptos en su involucramiento creativo con el contenido del curso».

En otras palabras, en un aula invertida se dan textos, vídeos y contenidos adicionales a los estudiantes que tienen que revisar fuera del horario de clase. Ese tiempo que pasan en el aula puede aprovecharse para preguntar dudas acerca de esos contenidos visionados fuera y, así, el profesor se cerciora de que todos, al menos, lo han leído una vez.

El profesor: guía en el flipped classroom

Una de las características principales de esta denominada metodología activa es que el profesor pasa de tener un papel activo a un papel pasivo en el aprendizaje del estudiante. Mientras el alumno se posiciona en el centro de su propio aprendizaje, el profesor pasará a ser una figura de guía que encamine y paute esa forma de aprender, pero sin meterse demasiado en ella: a fin de cuentas, será el estudiante quien aprenda por su propio pie.

El profesor, además, estará presente para resolver dudas, para ir guionizando los contenidos a estudiar, a visualizar y a repasar tanto dentro como fuera del aula, así como a aportar los conocimientos adicionales que necesiten los alumnos. Además, será la figura esencial a la hora de afianzar conceptos extracurriculares: las emociones o los valores, entre otros.

¿Sobre qué pilares se sostiene un ‘aula invertida’?

Esta metodología activa se basa en cuatro pilares fundamentales, descritos en la web de la Red de Aprendizaje Flipped:

  • Entorno flexible: los estudiantes eligen dónde y cuándo aprenden.
  • Cultura de aprendizaje: el tiempo en clase se dedica a investigar los temas con mayor profundidad y los estudiantes participan activamente y evalúan su aprendizaje
  • Contenido intencional: los profesores adaptan los contenidos a las necesidades específicas de cada estudiante y a las posibles oportunidades que puedan salir en el aula
  • Educador profesional: los profesores que imparten Flipped Classroom se caracterizan porque tienen una formación permanente, para conseguir siempre la mayor innovación a la hora de aprender.

Los estudiantes que practican flipped classroom son más resolutivos

  • Reduce los suspensos: un programa piloto puesto en práctica en 2014 demostró que invirtiendo tan solo el 30% de los contenidos de una clase, la media en calificaciones aumentó y, además, las tasas de abandono escolar disminuyeron.
  • Ayuda a los estudiantes a adquirir habilidades para su desarrollo profesional, personal y académico. Un estudio publicado por el Instituto de Tecnología y Educación Inteligente ha demostrado que durante la pandemia, el aula invertida ha sido la clave de la educación y que ayudó a los alumnos a adquirir toda las habilidades antes descritas.
  • Tal y como afirman desde la web de Flipped Classroom, es un método que permite a los docentes dedicar más tiempo y atención a la diversidad
  • Involucra a las familias desde el inicio del proceso de aprendizaje
  • Es una oportunidad para que el profesorado pueda compartir conocimientos con el alumnado, la familia y la comunidad educativa
  • Y una de las más importantes de todas: el aula invertida ayuda a mejorar la motivación de los estudiantes y el interés por la materia: «Parece que el aula invertida puede jugar un importante papel en el proceso de enseñanza y formación en estos tiempos», aseguran Pablo Rodríguez Herrero y Sandra Ruiz Ambit, docentes de pedagogía y educación, respectivamente.
31 / 08 / 21