¿Cómo aumentar la autoestima en niños? | Agora Sant Cugat International School

En ocasiones es tarea sencilla saber cuándo los niños se encuentran bien consigo mismos y cuando no. Sin embargo, otras veces es una tarea ardua complicada: se guardan sus sentimientos, intentan disimular delante de las familias, de los amigos o, incluso, los profesores. Y, sin embargo, tener una buena autoestima es de vital importancia para evitar problemas durante su desarrollo y, sobre todo, en la adolescencia y la etapa adulta.

Quizás alguna vez te has preguntado qué puedes hacer tú para aumentar la autoestima de tu hijo. O cómo podrías ayudarle a hacerlo por sí mismo. O si existe alguna herramienta psicológica que, poniendo en práctica, solucionase todos los problemas de amor propio que notas en tu pequeño. Desde Agora Sant Cugat International School no pretendemos hacer las veces de psicólogo pues, lo primero que te recomendamos es que, si tienes alguna de estas preguntas rondando tu cabeza, contactes con un profesional que pueda ayudaros (o, incluso, acudas a pedir ayuda al docente de tu hijo, que sabrá qué hacer), pero sí nos gustaría aportarte una serie de consejos para que esas dudas, quizás, nunca lleguen a ocupar un espacio de preocupación en tu día a día.

Y es que, efectivamente, es posible llevar a cabo algunas pequeñas prácticas y rutinas para aumentar la autoestima de los niños.

¿Por qué hay que trabajar la autoestima de los niños?

Los niños con baja autoestima tienden a ser emocionalmente inestables, son bastante duros consigo mismos y, a menudo, sienten que valen menos que los demás niños que están en su alrededor. Eso los lleva a fracasar más fácilmente y a dudar constantemente de poder hacer las cosas bien. Pero es que, esos problemas permanecen en la etapa adulta: rechazan empleos por miedo a no ser lo suficientemente válidos, tienden a tener relaciones amorosas basadas en la dependencia emocional y, a menudo, desconfían de sus capacidades.

Sin embargo, cuando los peques gozan de una buena autoestima se sienten seguros, orgullosos de sí mismos y de todo lo que son capaces de hacer. Y eso, en la etapa adulta, se traduce en éxito en todos los sentidos.

La autoestima de los niños hay que trabajarla para ver beneficios a corto plazo, pero también a largo plazo.

Lo más importante para aumentar la autoestima infantil

Antes de pasar a citar algunas citas y consejos de profesionales del mundo de la psicología y pedagogía infantil y adolescente, hemos de darte el mejor consejo de todos: lo mejor para ayudar a tu hijo a tener buena autoestima es que la tengas tú.

«De nada sirve que quieras conducir un coche si sabes ni como arrancarlo», comentaba el psicólogo infantojuvenil Rafa Guerrero en una entrevista con el medio Ser Padres, a propósito del apego seguro.

Y es que, de nada sirve que quieras ayudar a tu hijo a construir una imagen segura de sí mismo si tú no tienes las herramientas necesarias para hacerlo contigo. Por eso, Rafa Guerrero advierte que lo mejor para trabajar la autoestima infantil es trabajar una relación de apego seguro con los peques.

Y también que, para establecer esa relación de apego seguro, los padres han de haberla practicado con sus padres (y, en sus palabras, es algo que solo tiene alrededor del 40-50% de las familias). Pero, no todo es malo: si quieres practicar el apego seguro para trabajar la autoestima y sientes que no sabes cómo hacerlo, un terapeuta podrá ayudarte a conseguirlo.

Otras formas de trabajar la autoestima infantil

Aquí os dejamos una serie de consejos que podéis poner en práctica:

  • Comparte tiempo de calidad con tus hijos: «Es importante escuchar y que se note que estás escuchando», afirma Álvaro Bilbao en su blog. Y es que, cuenta que lo primero que hace a casa es escuchar con toda su atención, y sin teléfonos de por medio, a sus hijos para que sientan que su opinión y sus anécdotas son importantes para papá. En relación a ello, también explica que dar un abrazo a sus hijos al llegar a casa es lo primero que hay que hacer. Incluso, antes de quitarse el abrigo.
  • Validar las emociones: «Las emociones son involuntarias y hacemos sentir mal a nuestros hijos por experimentar miedo o rabia, ya que ellos no decidieron voluntariamente vivenciar dicha emoción», asegura Rafa Guerrero. Por eso, es importante que validemos y tomemos como normal cualquier emoción que sienta el niño porque ellos no eligen sentirla. Si, por ejemplo, le llamas “llorón” cuando llora, a lo mejor la próxima vez en vez de llorar lo reprime y eso puede ser peor.
  • Los cuentos os pueden ayudar: hay una gran variedad de títulos infantiles destinados a que los niños entiendan qué es el amor propio y la autoestima. A través de sus historias, pueden verse reflejados en los personajes principales.
  • Refuerza aquello que hace bien y recuérdale que los errores también son necesarios para aprender, que no pasa nada si falla. Muy importante también y relacionado con esto: valorar su esfuerzo y no el resultado final de lo que ha hecho.
  • Olvida las frases como “quita, que no sabes hacerlo” o “no vales para nada”: si ha hecho algo mal, háblale sobre la conducta, pero no emitas juicios de valor contra su persona
19 / 01 / 22