Consejos para afrontar el periodo de adaptación en Educación Infantil | Agora Sant Cugat International School

La escena se repite después de cada periodo de vacaciones (y, en muchas ocasiones, tras un fin de semana): los niños lloran desconsolados porque tienen que separarse de sus padres, como si se tratase de un absoluto drama. Y ya no solo sufren ellos, también sufren sus padres que les ven llorando sin poder hacer mucho por consolarlos más que lanzarles un ‘pronto estoy aquí por ti’.

Que el niño se adapte a la escuela es algo que lleva tiempo y, sobre todo, mucha paciencia. Y al tiempo que pasa desde el día en que se queda llorando hasta que consigue hacerlo sin lágrimas se le denomina periodo de adaptación. Un periodo en el que, poco a poco, aprenderán que tienen que quedarse en el cole y, sobre todo, que sus padres no los han abandonado.

Un periodo de adaptación que, como decimos, no solo es típico en septiembre, al inicio del curso escolar, si no que se puede manifestar después de la vuelta de navidades, de Semana Santa, de un puente largo o, incluso, de un simple fin de semana.

¿Qué es y cómo afecta a los niños el periodo de adaptación?

«El periodo de adaptación es el tiempo que transcurre desde que el niño llega por primera vez a la escuela hasta que ya se desenvuelve con normalidad dentro de ella», asegura el psicólogo Juan Carlos López en su página web.

Antes de seguir, es importante aclarar que es normal que a los niños les cueste adaptarse al colegio después de estar días en casa con sus familias, días en los que no se han separado de sus padres, en los que pasaban tiempo junto a ellos y en los que tenían el calor de sus progenitores para protegerlos. «Los niños necesitan tiempo para adaptarse a los nuevos horarios y las rutinas. En periodos de descanso los horarios se relajan, no andamos tan pendientes del reloj, tenemos más tiempo. Sobre todo en los más pequeños, es importante evitar cambios bruscos», aseguraba la doctora en Psicología Silvia Álava Sordo a laSexta con motivo del inicio del curso escolar.

«Desregulación de horarios, cambios en los patrones de sueño o el apetito, nerviosismo o agitación, libera irritabilidad» son algunos de los síntomas que el Centro psicológico Bonanova relaciona con el periodo de adaptación en niños. Además del más evidente: llorar y montar una rabieta cuando intentas dejarle en la puerta del colegio.

¿Qué pueden hacer los padres para afrontar el periodo de adaptación?

En Educación Infantil hay muchas cosas que pueden hacer los padres para afrontar ese periodo de adaptación. Y decimos los padres porque los consejos hay que empezar a aplicarlos antes de que terminen las vacaciones o el fin de semana para que surja efecto:

  • No dejar al niño hecho un mar de lágrimas en la puerta del colegio: «Dejar a una criatura de 1, 2 o 3 años en un lugar que no conoce, con personas a las que no conoce de nada, el primer día que pone un pie en ese espacio, es violento», asegura la psicóloga Paola Roig en su cuenta de Instagram. Por eso, apuesta por validar la emoción, preguntar qué le pasa, calmarlo y, aprovechar ese periodo de adaptación del que disponen los centros educativos: hacer progresiva la entrada al colegio (de menos a más horas) hasta que consiga adaptarse del todo.
  • Comenzar con las rutinas unas semanas antes de que finalicen las vacaciones: si les vamos acostumbrando a levantarse con el despertador, cenar a una hora determinada, ir a dormir a una hora determinada y leer un cuento antes de conciliar el sueño, la vuelta será más llevadera.
  • Prepara sus emociones para volver al cole: «El miedo es una emoción humana que aparece ante la percepción de un peligro y cumple la función de adaptación. Si la situación se interpreta como peligrosa, es normal que aparezca el miedo», explican los expertos de RUBIO en su página web. Por ello, recomiendan preparar emocionalmente al pequeño, por ejemplo, ayudándoles a desarrollar técnicas que poner en práctica si aparece ese miedo.
  • No montes una odisea el primer día de clase: Si hay alguien que tiene que transmitir tranquilidad, ese eres tú. Si tu hijo te ve nervioso, triste o llorando porque se queda ahí y te vas, se pondrá peor. Aunque te dé mucha pena, intenta mantener la calma delante de él.
  • Lee cuentos sobre la vuelta al cole y las rutinas: la lectura es una excelente herramienta para casi todo lo que tiene que ver con el mundo de la crianza y la educación, así que aprovéchala leyendo títulos que tengan que ver con la vuelta al cole.
27 / 01 / 22