¿Cómo preparar emocionalmente a los niños para la vuelta al cole?

Aunque las clases ya han empezado oficialmente, dando por inaugurado el curso académico 2022-2023, muchos niños siguen (mental y emocionalmente) de vacaciones de verano. Igual que nos pasa a muchos adultos.

La vuelta a las rutinas no es fácil para nadie, mucho menos para ellos que han pasado más de dos meses pegados las 24 horas del día a sus padres y familiares, sus máximas figuras de apego. Separarse de ellos, por mucho que les apetezca volver a ver a profesores y amigos (o a conocerlos, en caso de que sea el primer año de colegio) no les resulta fácil emocionalmente hablando.

Si, como dicen muchos expertos en educación y crianza, empezasteis vuestra particular vuelta al cole en casa, unos días antes de que los centros educativos abriesen sus puertas, quizás vuestros hijos hayan llegado al primer día descansados, con las rutinas prácticamente dominadas de nuevo. Eso de levantarse y acostarse a la misma hora todos los días, o sentarse en el mismo momento a comer, cenar y desayunar puede que ya lo tengan interiorizado, pero estos primeros días seguirán siendo algo duros emocionalmente hablando para ellos.

Por eso, la actitud de los padres es clave en este periodo de adaptación que tendrán que sufrir. Los niños aprenden por imitación y es su familia el espejo en el que se miran, por lo que la forma de actuar que tenga delante de ellos será muy importante.

La importancia de no mostrar nervios delante de los niños los primeros días de colegio

Como adelantábamos, esos primeros días no van a ser fáciles para ellos, ya que tendrán que separarse de sus figuras de apego. Pero, presumiblemente, para muchos padres también será un poco duro: por un lado, tendrán que volver al trabajo; por otro, intentar asumir que los peques cada vez se van haciendo más mayores necesitan más espacio y necesitan menos a sus padres a su lado.

Aunque todo esto no se podrá evitar, es importante que los niños no sean conscientes de ello, a fin de intentar proporcionarles esa tranquilidad que necesitan de cara a la vuelta.

Por tanto, es mejor que durante los primeros días de colegio los padres se olviden de decir, a la salida o a la entrada, estas frases tan típicas:

  • Yo me voy a quedar aquí todo el tiempo por si te pasa algo, no te preocupes
  • ¡Ay, mi niño! Si te pasa algo o te hacen algo me llamas y enseguida vengo a recogerte

Y estas otras que, si bien no muestran la tristeza y pena que se puede sentir, sí que pueden hacer mella en la autoestima de los menores:

  • Qué ganas tenía de que empezases el colegio y me dejases un poco en paz
  • Prepárate que este año ya se te acabaron las tonterías, ahora vas a tener que estudiar de verdad
  • Ya se te acabó lo bueno
  • Si te pegan, tú pegas, no seas tonto
  • No se te vaya a ocurrir llorar o cualquier tontería de esas porque no pienso venir a por ti hasta la hora de salir

Intenta tranquilizar a tu hijo, decirle que todo estará bien, recordarle todas las cosas tan chulas e interesantes que aprenderá en el colegio este curso y que volverá a ver a sus amigos.

¿Qué hacer si tu hijo se niega a ir al colegio de nuevo?

Es una actitud bastante común, sobre todo en niños pequeños y en niños que tienen una fuerte relación de apego con sus progenitores. Se niegan a que se acabe el verano y empiecen de nuevo las rutinas.

Lo mejor para evitar que esto ocurra es volver a las rutinas antes de que los colegios abran sus puertas (alrededor de una semana antes). Los últimos días de las vacaciones se pueden emplear en retomar los horarios que los niños tendrán que llevar cuando empiece el cole. Pero, si el tiempo se os ha echado encima y ya ha vuelto a las clases presenciales, entonces habrá que pasar acompañarle emocionalmente.

Si monta una rabieta porque no quiere ir, entiéndela y valídala. Es totalmente lícito: acompáñale con un beso y un abrazo, con límites sanos y haciéndole entender en un lenguaje adecuado que no pasa nada por sentirse así.

No montes un drama a la entrada del colegio; tan solo despídete con un beso y un abrazo, restando importancia a la situación.

Por último, puedes emplear algún truco práctico y sencillo para que a tu hijo se le hagan más llevaderas las horas sin ti: dibuja un corazón en su muñeca y recuérdale que siempre que te eche de menos en clase puede mirarlo y así estaréis más unidos. Y también puedes decirle que tú harás lo mismo. Puedes cambiar el corazón por una goma de pelo, por ejemplo.

Esa negativa a volver al colegio también puede venir ocasionada por algún tipo de problema más grave como algún caso de bullying o acoso escolar que tuviera que soportar el curso pasado, o quizás por algún problema de autoestima. Si con nada mejoran sus ganas de volver a empezar, convendría estudiar más a fondo qué puede estar ocurriendo.

13 / 09 / 22