¿Quién dijo que el recreo solo está para tomar la merienda? En Agora Sant Cugat International School lo hemos reinventado

«El patio es un lugar de descubrimiento, de aventura para los niños. Es un espacio lleno de elementos motivadores que favorecen el desarrollo integral del niño mediante el juego. Así que no deberíamos limitarnos al aula como único lugar de aprendizaje», decía Raúl Bermejo en su libro ‘Ser Maestro’ (Editorial Plataforma Testimonio). Si el juego es el principal vehículo de aprendizaje para los niños y si estos utilizan el tiempo de patio o recreo para jugar, ¿qué nos hace pensar que no es el mejor espacio educativo? En Agora Sant Cugat International School nos hemos hecho la misma pregunta y reinventamos el recreo.

Tendemos a considerar el recreo como el único espacio natural de aprendizaje que los niños tienen durante toda la jornada lectiva. Decimos de aprendizaje porque los veinte o treinta minutos que pasan corriendo y tomando la merienda en este espacio están dentro de esa jornada escolar diaria a la que asisten. Sin embargo, ¿qué nos hace pensar que los recreos deberían ser utilizados, únicamente, como espacio de ocio y que no podrían aprovecharse también como espacio educativo? Si existe la llamada ‘formulación ecológica’ que viene a decir que el entorno en el que se desenvuelven los niños es un aspecto fundamental para su desarrollo, y existen diferentes autores que catalogan al juego como el principal vehículo de aprendizaje, obtendremos que el mejor espacio para afianzarlo es el patio.

«Este espacio se sale de la artificialidad del aula de clase, recobra vida y en él se da el encuentro de distintas miradas frente a la vida. El aprendizaje natural se sale de lo cotidiano, que se vive en ese espacio artificial que es el aula», decía José Argiro Mosquera Mosquera. Y, el mismo autor, nombraba a la teoría Vigoskiana para referirse a que ese aprendizaje natural está relacionado con el hecho de que la cultura afecta directamente a los procesos de aprendizaje del individuo.

Las ‘Bosque-Escuelas’, el origen

Los beneficios que reporta utilizar el recreo como espacio educativo están basados, entre otros, en las sesiones de ‘Bosque-Escuela’. Una palabra que hace referencia a «la filosofía de vida basada en la conexión profunda con la naturaleza y la vida al aire libre», tal y como afirma Rosa Jové en su libro ‘La escuela más feliz’ (Editorial La Esfera de Los Libros). Según la Forest School Association, los bosques-escuela son «un proceso inspiracional que ofrece oportunidades regulares para que niños, jóvenes y adultos desarrollen su autoestima y la confianza en ellos mismos mediante experiencias de aprendizaje activo en el entorno natural cercano». Y la misma asociación también dejó claros cuáles son los seis principios básicos en los que se basa:

  • Es un proceso a largo plazo donde se realizan sesiones en el entorno natural
  • Tiene lugar en medio de la naturaleza
  • Su objetivo es promover el desarrollo integral de los involucrados
  • Ofrece la oportunidad de trabajar en actividades de ‘riesgo’ adaptadas a cada alumno
  • Usan un amplio abanico de propuestas centradas en los alumnos
  • Las sesiones están dirigidas por personas con formación específica

Los beneficios de estas sesiones están respaldados por estudios que dicen que el contacto con la naturaleza reduce los niveles de estrés infantil. Sin ir más lejos, este de José Antonio Corraliza y Silvia Collado, publicado en la revista Psicothema en 2011: «la naturaleza cercana a los niños modera los efectos negativos de algunas de las situaciones estresantes. De este modo, aquellos niños que disfrutan de un mayor contacto con el medio natural son capaces de afrontar mejor algunas de las situaciones adversas a las que son expuestos habitualmente y sufren menos estrés del que cabría esperar si no contasen con este facto protector que es la naturaleza», afirmaban los autores.

Aunque se trate algo poco conocido en nuestro país, lo cierto es que ha adquirido cierto protagonismo en países como Escocia o Reino Unido.

Los beneficios de un recreo con sentido

Según una investigación llevada a cabo por la Universidad de Oregón y publicada en el BMC Public Health, un recreo de calidad mejora el rendimiento escolar de los alumnos. «El recreo puede ser muy bueno para el desarrollo del niño o, por el contrario, algo desastroso si no se organiza bien», explica William Massey, uno de los autores de la investigación.

Según ellos, entre las ventajas que los estudiantes disfruten de un buen recreo se encuentran: facilitar el desarrollo de habilidades sociales y emocionales para conseguir un objetivo o trabajar en equipo o se presenta como una oportunidad para desarrollar habilidades como aprender a compartir o resolver conflictos.

Pero, ¿a qué consideran los autores un recreo ‘de calidad’?  «La seguridad en el patio, tener acceso al equipamiento adecuado para jugar y el compromiso por parte de los adultos que vigilan a los niños están entre los factores que hacen del recreo una experiencia de calidad», afirman.

Las posibilidades educativas del recreo

Conscientes de las ventajas de estudiar al aire libre, así como las de utilizar el juego como vehículo de aprendizaje, en Agora Sant Cugat International School nos tomamos muy en serio los recreos. Y es que, como mostramos, las posibilidades son infinitas y los beneficios de aprovecharlo como espacio educativo, más aún. No hablamos de ‘recortar’ el tiempo que tienen los estudiantes de descanso, si no de aprovecharlo y que no sea en vano. Según el estudio ‘El recreo, ¿sólo para jugar?’, de Pablo Gras y Jorge Paredes (maestros de Educación Física), los objetivos de utilizar el recreo como un espacio educativo (a través del juego) pueden ser muchos:

  • Mejorar la coeducación
  • Hacer un uso más justo y democrático de los espacios escolares
  • Ofrecer alternativas de ocupación del tiempo libre
  • Regular la conducta de manera más eficaz
  • Educar en el conflicto aprendiendo a dialogar, ser comprensivo o tolerante
  • Promover y enseñar al alumnado a asumir responsabilidades
  • Mejorar las habilidades sociales del alumnado
  • Mejorar las relaciones interpersonales
24 / 06 / 21