¿Das un premio a tu hijo por sacar buenas notas? Desde Agora Sant Cugat International School te explicamos por qué debes dejar de hacerlo

«Si apruebas todo, este verano nos vamos de vacaciones a la playa». ¿Te suena? Son muchas las familias que dan recompensas a sus hijos cuando llevan buenas notas a casa, sea en la evaluación o en un examen. Sin embargo, este acto podría tener más consecuencias negativas que positivas para ellos.

«Aprobar es la responsabilidad de nuestros hijos y eso no se premia. Las notas son la recompensa a su esfuerzo, a haberles enseñado hábitos, constancia. Sí les debemos decir que estamos orgullosos de ellos porque solo con esa palabra les cambia la cara», asegura Francisco Castaño, psicólogo.

Los psicólogos colaboradores de Guía Infantil afirman que, si se premia a un niño por sus buenos resultados académicos, en la siguiente ocasión (la próxima vez que apruebe un examen, o en la siguiente evaluación) pedirá un regalo de nuevo. Incluso, puede que pida un aliciente mucho mayor como recompensa al trabajo bien hecho para sus padres. Es decir, comenzará a pensar que tiene que estudiar con el único fin de recibir su ‘premio’.

¿Qué hemos de hacer para animar a nuestros hijos?

Llegados a este punto del artículo quizás os estéis preguntando qué podéis hacer para animar a vuestros hijos a obtener los mejores resultados sin la necesidad de caer en sobornos que no llevan a ningún lugar.

Pues bien, los expertos aseguran que elogiar, alabar, aplaudir y felicitar a vuestros hijos cada vez que observéis que vuelven a superarse a sí mismos con los resultados académicos es la mejor opción. Pero nunca comprar esos resultados con regalos porque, como explicábamos anteriormente, su trabajo es precisamente ese.

Eso sí, podéis mostrar la felicidad y la alegría que tenéis por ver los resultados que ha sido capaz de obtener, por ejemplo, haciendo su cena favorita. Pero nunca obsequiarles con nada que se escape de pequeños detalles.

He aquí algunas recomendaciones generales que, a ojos de los expertos y psicólogos, serían correctas:

  • Celebradlo de una manera que el niño valore: saliendo a cenar, viendo una película, organizando una mini fiesta en casa,…
  • Reconoced su trabajo con palabras de elogio y de alegría delante de él
  • Aprovechad para ‘regalarle’ tiempo de calidad en familia

Tampoco has de castigar las malas notas

El castigo no es un método educativo efectivo en ningún caso. Tal y como afirma el neuropsicólogo Álvaro Bilbao, si los castigos funcionasen de verdad, los niños castigados serían los que mejor comportamiento tendrían y, sin embargo, esta premisa no se cumple en casi ningún caso. De hecho, está comprobado que los castigos pueden funcionar a corto plazo pero, a medio y a largo, lo único que crean son miedos e inseguridades en los más pequeños.

Relacionando el hecho de que los castigos no funcionan y las malas notas, encontramos el caso opuesto: las familias que reprenden castigos a sus hijos por haber sacado malas notas. ¿Esto está bien? No, tampoco habríais de hacerlo porque si saca buenas notas más adelante no va a ser por su esfuerzo de superación y sus ganas de continuar aprendiendo, sino por el miedo a que vuelva a haber reprimendas negativas si no consigue los objetivos deseados en casa.

Cada niño tiene sus tiempos y sus ritmos. Si habéis visto que durante el curso escolar se ha esforzado al máximo y, aun así, no ha alcanzado los objetivos que esperabais, no lo culpabilicéis ni lo castigues: recuérdale lo orgullos que estáis de él.

Además, con este acto estaréis atacando directamente a su autoestima y su amor personal. Con actos así, caeréis en el riesgo de que el pequeño crezca con la etiqueta de ‘poco válido’ y actuando en torno a ella: no se esforzará lo suficiente porque creerá que nunca alcanzará lo que quiere.

Si el peque llega con malos resultados académicos a casa, vosotros como padres habréis de buscar la razón de esas malas notas para poder actuar en consecuencia. Quizás no entendía la asignatura y, entonces, podéis valorar la posibilidad de hablar con su profesor y buscar juntos la mejor alternativa.

Y si tenéis pensado apuntarlo a una academia de refuerzo en verano, olvidaros de frases del tipo “en verano vas a estudiar todo lo que no has estudiado durante el curso” y apostad más bien por “entre todos te vamos a ayudar a que entiendas mejor toda la materia y puedas mejorar esos resultados”.

17 / 09 / 21